Concrete Redundancy is a project who combined Critical Theory and KYBDslöjd Poetics beyond raw dystopias. A temporary habitat for the times we are living. Redundancy is “the state of being not or no longer needed or useful” (we the humans), while ‘concrete’ refers to what I defined as “KYBDslöjd Poetics”. The translation of the world using Brutalism, Concrete Poetry, Photography, Graphic Notations and, the so-called obsolete technology (Typewriter, Commodore 64, Teletext, fax).

Materials: Typing, Photography, Teletext, PETSCII, fax, Brutalism, KYBDslöjd [mecanografía expandida], embroidery, Graphic notation, zine …

Dates:

06-07.2022 // Residency PlatteForum, Denver, US [In progress]

09-11.2022 // Residency SeMa NANJI, Seoul, KR [Upcoming]

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Part I / Picnic by the Anthropocene [Raquel Meyers, 2021]

It feels like we’re having a picnic in the roadsides of the world. Each one in its designated area, its landscape, its contradictions and its monsters. Globalized picnics full of future technofossils, decorations and obsolete humans. Using the screens of our electronic devices as a prism and agenda of what surrounds us, especially those of us on the “civilized” side is clear. The Strugatsky brothers’ view of the debris smugglers from outer space is more accurate than the tormented dream machine’s guide as much as I like Tarkovsky’s Stalker. All for money, nothing for humanity. As far as the landscape is concerned, it is a problem of nature that does not allow itself to be civilized, how beautiful and clean everything would be all sealed… The climate crisis is also about identity, about the human’s identity. To put an end to this little presentation we cannot forget the monsters. Our defensive mechanism par excellence, of the plural of ego ‘I’ against otherness.

It is fun to be in a picnic by the Anthropocene with our personalized kits such as botellón (Spanish slang for urban drinking) set, climbing set, party set, political rally set, demonstration set, summer set, snack set, romance set … available at AliExpress, Amazon, Walmart, Tinder and other multinational franchises. The important thing is to bring your mobile with your GPS, your RSS, your apps to share expenses, etc. We can always request a rider or an uber to bring us what is missing. Picnic at the stroke of App, at the stroke of data. But what’s a picnic without your Godzilla coming to bust it? We can’t forget the dramatic twist. By this I am not referring to the enormous mutant dinosaur Japanese icon of atomic fear of the 1950s; but to the residue, to the garbage… what we leave behind. A material and philosophical sedimentary layer of tangible rubble and thought.

The Anthropocene or Capitalocene (choose the label you like the best) represents the current geological epoch whose beginning takes place in the industrial revolution of the eighteenth century until today. What characterizes it is that the impact is generated by us humans. It’s a shared catastrophe no matter how much we like to shirk responsibility by projecting our failure on each other. What would become of us without monsters?

Enough of preaching to the choir. We only listen when it affects us personally and materially. Only then do we lay hands on our heads and ask for a savior, a guru to tell us what to do. Our intelligence has gone back to monumental idiocy, to second-hand information and opinion. Where the narrative is a storytelling, a corporate, political and cultural fiction turned into reality by the force of repetition, memes and viral videos. Even monsters are subject to demand. You can build them by following the offers on the menu. It is very easy and comfortable, you just have to forward or refuel. Hate and fear are listed on the stock market, the high arousal emotions that social networks need to survive. Like humans, if you don’t feed the monsters, they will disappear.

Medieval bestiaries collected fabulous beings that went from feeding our imagination to becoming monsters to fear, exterminate, dissect, burn… The written word, the static or moving image was responsible for continuing to build the imaginary subject to the fashions of each epoch. In the digital age, the internet has been filled with them in multi format. The world is an inexhaustible source of imaginary or real beasts; Frankenstein, comunism, terrorism, COVID, feminists, Putin, unicorns, migrants, Donald Trump, witches, climate change, the cyborgs, Bitcoins, the earthquakes, sirens, Kim Jong-un, King Kong, the ultra-right wing, vampires, squatters, Mordor, Spaniards, zombies, the yeti, NATO… everything depends on the side you are on. Capitalism will take care of it. It has the ability to phagocytize any act of rebellion and create its own reality. We have swallowed it to the point of affirming and believing that there is no alternative. The new bestiary is neo-liberal and have so many empty boxes ready to fill. Fear is profitable and so are turmoil.
Pick your monsters and have the merchandising ready.
I’ll wait for you in the nearest roadside.
What then?

[ES]

De picnic por el Antropoceno [Raquel Meyers, 2021]

Da la sensación de que estamos de picnic por las cunetas del mundo. Cada uno en su zona designada, su paisaje, sus contradicciones y sus monstruos. Picnics globalizados llenos de futuros tecnofósiles, decorados y humanos obsoletos. Utilizando las pantallas de nuestros dispositivos electrónicos como prisma y agenda de lo que nos rodea, especialmente los que estamos del lado “civilizado” claro está. La visión de los hermanos Strugatsky de los traficantes de escombros del espacio exterior es más sensata que la de guía fustigado de la máquina de sueños de Tarkovsky por mucho que me guste Stalker. Todo por dinero, nada por la humanidad. En lo que respecta al paisaje, es problema de la naturaleza que no se deja civilizar, con lo bonito y limpio que todo estaría colmatado… La crisis climática es también de identidad pero de la humana. Y para acabar con esta pequeña presentación no podemos olvidarnos de los monstruos. El mecanismo defensivo por excelencia de nos, del plural de ego ‘yo’, contra la otredad.

Es divertido estar de picnic por el Antropoceno con nuestro set personalizado; ya sea de botellón, escalada, fiesta, mitín político, manifestación, veraneo, merienda, romance … disponible en AliExpress, Decathlon, Amazon, El Corte Inglés, Flying Tiger Copenhagen, Tinder y demás franquicias multinacionales. Lo importante es llevar el móvil con su GPS, sus RRSSS, sus aplicaciones para compartir gastos, etc. Siempre podemos solicitar un rider o un uber que nos traiga lo que falta. Picnic a golpe de App, a golpe de datos. Pero ¿qué es un picnic sin su Godzilla que venga a reventarlo? No podemos olvidarnos del giro dramático. Con esto no me estoy refiriendo al enorme dinosaurio mutante japonés icono del miedo atómico de la década de 1950; sino al residuo, a la basura… lo que dejamos atrás. Una capa sedimentaria material y filosófica de escombro tangible y de pensamiento.

El Antropoceno o Capitaloceno (por etiquetas no va a ser) representa la época geológica actual cuyo inicio tiene lugar en la revolución industrial del siglo XVIII hasta nuestros días. Lo que la caracteriza es que el impacto está generado por nosotros, los humanos. Es una catástrofe compartida por mucho que nos guste evadir responsabilidades proyectando nuestro fracaso en el otro. La culpa nunca es nuestra ¿Que sería de nosotros sin los monstruos?

Se lleva predicando en el desierto desde hace mucho tiempo. Solamente hacemos caso cuando nos afecta en lo personal y en lo material. Solo entonces nos echamos las manos sobre la cabeza y pedimos un salvador, un gurú que nos diga lo que tenemos que hacer. Nuestra inteligencia ha retrocedido hacia la idiotez monumental, hacia la información y opinión de segunda mano. Donde la narrativa es un story, una ficción corporativa, política y cultural convertida en realidad por la fuerza de la repetición, los memes y vídeos virales. Hasta los monstruos están sujetos a la demanda. Puedes construirlos siguiendo las ofertas en el menú. Es muy fácil y cómodo, solo tienes que reenviar o repostear. El odio y el miedo se cotizan en bolsa, son las high arousal emotions que las redes sociales necesitan para sobrevivir. Porque como con los humanos, sino alimentas a los monstruos estos desaparecen.

Los bestiarios medievales recopilaban seres fabulosos que pasaron de alimentar nuestra imaginación a convertirse en monstruos a los que temer, exterminar, disecar, quemar … La palabra escrita, la imagen estática o en movimiento se encargó de seguir construyendo el imaginario sujeto a las modas de cada época. En la era digital, internet se ha llenado de ellos en multiformato. El mundo es una fuente inagotable de bestias imaginarias o reales; Frankenstein, los menas, los coipús, la COVID, las feministas, los talibanes, los unicornios, hacienda, Donald Trump, las brujas, el cambio climático, los cíborgs, Jose María Aznar, los terremotos, las sirenas, Kim Jong-un, King Kong, la ultra derecha, los vampiros, los negros, los chinos, los okupas, Mordor, los españoles, los zombis, los murcianos, el yeti, la factura de la luz …. todo depende del lado en que se esté. Eso sí, el capitalismo ya se encargará de sacar provecho de ello. Tiene la capacidad de fagocitar cualquier acto de rebelión y crear su propia realidad. Nos lo hemos tragado hasta el punto de afirmar y creer que no existe alternativa. El nuevo bestiario es neoliberal y está lleno de casillas vacías listas para rellenar. El miedo es rentable y las crisis también.
Así que elijan sus monstruos y tengan listo el merchandising.
Les espero en la cuneta más cercana.
¿Y después qué?

Texto inspirado en los seminarios «Políticas públicas de una emoción: visiones contemporáneas del miedo desde el arte y la filosofía» de Fernando Bayón (mayo 2021) y, «Pandemonio. Retóricas iconográficas en tiempos convulsos» con Leticia Gaspar García, Marta Piñol Lloret, Iñaki Arzoz y Txaro Arrazola Oñate ‘BAGI! Bilbao Arte Gela Irekia’ (julio 2021) en la Fundación BilbaoArte Fundazioa.

References:

Meyers, R. (2020). Escombro de antropoceno y ruidos de fondo, Sección crítica: “Entre silencios”, Fundación BilbaoArte Fundazioa.
https://bilbaoarte.org/Artists/escombro-de-antropoceno-y-ruidos-de-fondo-raquel-meyers-2020/

Meyers, R. (2020). Reliquias y escombros del futuro [Relics and Rubble of the Future], AusArt Journal for Research in Art. 8 (1) – 2020, pp. 283-293. UPV/EHU.
https://www.ehu.eus/ojs/index.php/ausart/article/view/21517